El presidente de la Cooperativa Frigorífica de Alem, Luis Mieth, sostuvo que la actividad porcina y la elaboración de chacinados transita por un momento "complejo y complicado". "Entre costos de producción y ventas, la COFRA se encuentra trabajando al filo", señaló Mieth. Mencionó al precio de los insumos, los aportes impositivos y las cargas sociales como los principales factores. El Congreso analiza mañana un pedido de emergencia para el sector porcino.

"Se empata en los números, y a veces se pierde". Con esta frase el presidente de la Cooperativa Frigorífica de Alem (COFRA), Luis Mieth, sintetizó la situación por la que atraviesa el sector porcino en la provincia.

Según este dirigente, la producción de carne de cerdos y sus derivados (chacinados, embutidos) no escapa al contexto general de la economía argentina. "La situación es compleja, muy complicada. El problema es que no se puede trasladar a precios los impuestos, las cargas sociales y el aumento de los insumos", remarcó.

Entre estos insumos, el maíz y expeller de soja que se utilizan para la alimentación de los animales son fundamentales para sostener el negocio. Con la suba del dólar, estos commodities que provienen de otras provincias aumentaron su participación en los costos. Desde hace cuatro años la COFRA desarrolla un proyecto para intentar autoabastecerse de maíz, pero aún no alcanza. "Para nuestra fábrica necesitamos de 800 a 1.000 hectáreas de maíz. Hay mucha demanda porque en la provincia existen cuencas polleras, lecheras y ganaderas que también requieren de maíz para su desarrollo", explicó.

En diálogo con Canal 12, Mieth no pasó por alto el apoyo que reciben desde el Gobierno Provincial que "siempre acompaña" a la cooperativa y a sus productores.

A pesar de este escenario complejo, al mes de junio la producción de cerdos de la COFRA aumentó un 20% respecto al año pasado. "En la fábrica de chacinados estamos en un 6% más en kilos en lo que va de este año", destacó y añadió que una de las estrategias que lleva adelante el Consejo de Administración es ampliar el mercado. "Estamos trabajando fuerte para crecer en Corrientes, Chaco y Formosa, y también ve si podemos llegar a Paraguay con nuestros chacinados", adelantó. "Tenemos todo integrado: la producción, el flete, el transporte pero igual estamos muy al borde", reiteró Mieth.

Emergencia porcina

Este martes los diputados nacionales que integran la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara baja evaluarán -entre otros temas- un proyecto que declara en emergencia al sector porcino debido al impacto que la devaluación tuvo en los costos de producción de la actividad.

La iniciativa, firmada por José Ignacio de Mendiguren y Diego Bossio entre otros legisladores justicialistas además del socialista santafesino Luis Contigiani y Victoria Donda (Libres del Sur), solicita la declaración de la "emergencia pública económica, productiva y financiera por el término de doce meses a la cadena productiva del sector porcino en todo el país".

Un estudio realizado por IERAL (Fundación Mediterránea) determinó que, debido al impacto de la devaluación del peso argentino, desde junio pasado las empresas porcinas más rentables comenzaron a registrar márgenes negativos, al tiempo que se agravó la situación de los establecimientos de menor escala.

Entre las medidas comprendidas por la emergencia se incluye "la devolución de los créditos fiscales generados por el IVA técnico o saldo a favor de IVA que se originen por la aplicación de alícuotas diferenciales" y "poner a disposición de los productores y grupos de productores del sector porcino líneas especiales de crédito a través de los bancos oficiales".

Un elemento que agrava el escenario son los crecientes saldos técnicos de IVA que las empresas porcinas comenzaron a acumular este año a causa de la reducción de la alícuota del 21,0% al 10,5% en la venta de productos vinculados a la cadena (capón y cortes de carne), que comenzó a regir en febrero pasado.

"En junio de 2018, los 16 casos que se monitorean (diferentes granjas, localizaciones, formas de aprovisionamiento del alimento) se encontraban con saldos negativos de IVA (a favor del productor) en su operatoria habitual con valores que van desde -0,12 $/kg producido en la situación más favorable (granja de 500 madres y eficiencia alta que dispone del maíz y elabora expeller de soja a fasón y se encuentra alejada del puerto) hasta -1,96 $/kg en el caso más desfavorable (250 madres con eficiencia baja radicada en Rosario que adquiere maíz y expeller de soja en el mercado)", alertó el informe de IERAL.-

Fuente: todocerdo

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