Cada 11 de febrero se celebra el Día Mundial del Enfermo. El Dr. Harry Trigosso del Hospital Universitario Austral explicó cómo se trata el dolor y la importancia de acompañar a los enfermos.

El Día Mundial del Enfermo se celebra cada 11 de febrero desde 1992, instaurado por el Papa Juan Pablo II. El Dr. Harry Trigosso, médico de la subespecialidad Tratamiento del dolor y Jefe de Anestesia del Hospital Universitario Austral, explicó que “cuando uno está enfermo busca no sufrir, y el dolor está relacionado al sufrimiento de las personas”.

Según el Dr. Trigosso, “el paciente enfermo es una persona que pierde su funcionalidad” y esto le genera un aislamiento. Por eso, remarca la importancia de estar siempre al servicio de los enfermos: “Es fundamental poder tratar el dolor en este tipo de pacientes y es fundamental aliviar el sufrimiento, poder acompañarlos, porque con o sin dolor, expresó el especialista, la persona enferma queda afectada totalmente de su entorno laboral, social, familiar, y eso, al margen del proceso de la enfermedad misma, genera sufrimiento en la gente”.

La subespecialidad de Medicina del dolor del Hospital Universitario Austral reúne a profesionales de distintas disciplinas que atienden al paciente en su totalidad. “Nos ocupamos de tratar pacientes con dolor de difícil manejo, puede ser de origen oncológico o no oncológico. Dentro de nuestro grupo de tratamiento, el principal eslabón es el enfermo, pero también estamos enfocados en la familia porque no es fácil vivir con alguien que está todo el día con dolor”, detalló el Dr. Trigosso.

Entre los tratamientos posibles, el especialista aseguró que existen métodos farmacológicos, por un lado y, por el otro, tratamientos mínimamente intervencionistas con bloqueo de nervios y/o lesiones nerviosas. La rehabilitación, la kinesiología y el apoyo psicológico, son fundamentales para la recuperación del paciente. “Tenemos que brindar una atención para el paciente y su entorno, para poder darle una contención adecuada a ambos”, aseguró el especialista.

En el discurso inaugural de la Jornada Mundial del Enfermo, el Papa Juan Pablo II aseguró que el objetivo de este día era “crecer en la gratitud de escucha, reflexión y compromiso real ante el gran misterio del dolor y de la enfermedad”.-

FUENTE: HOSPITAL UNIVERSITARIO AUSTRAL