El 14 de junio es el Día Mundial del Donante Voluntario de Sangre. Durante el proceso es fundamental analizar la sangre donada para identificar el grupo sanguíneo y estudiar posibles enfermedades infecciosas que puedan transmitirse.

Entre las condiciones mínimas de donación, se destaca tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kg., y no haber sido intervenido quirúrgicamente, recibido tratamiento de acupuntura o haberse hecho un tatuaje o piercing en el último año. El Dr. Omar Trabadelo, Jefe del Servicio de Hemoterapia del Hospital Universitario Austral, explicó que: “Sumado a ello, están las condiciones referidas a impedimentos de la salud del donante que pueden ponerlo en riesgo y las que se relacionan con situaciones de exposición que impliquen la posibilidad de haber contraído una infección que pudiera ser transmitida al receptor de la sangre donada”.

Así, para obtener una “sangre segura”, los centros realizan una entrevista personal y confidencial al donante para evaluar su capacidad de donación y descartar posibles riesgos. Se evalúa su condición física (medición de la temperatura corporal, la tensión arterial y el nivel de hemoglobina para establecer que las reservas de glóbulos rojos sean suficientes) y, si se encuentra apto, se realiza la extracción de sangre.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que el objetivo de la campaña de este año “Sangre segura para todos” es “alentar vivamente a más personas en todo el mundo a convertirse en donantes y a hacer donaciones regulares, acciones que constituyen la piedra angular para crear una base sólida sobre la que establecer un suministro de sangre sostenible a nivel nacional que permita atender a las necesidades de transfusión de todos los pacientes”.

El Dr. Trabadelo aseguró que “los fines para los cuales se dona sangre son siempre los mismos, sea una institución pública o privada; y de hecho no deberían existir diferencias pues toda la actividad se encuentra regulada bajo las normas que son dependientes de la autoridad de aplicación nacional o provincial”.

Los glóbulos rojos, dependiendo del aditivo utilizado, pueden ser utilizados entre 35 y 42 días después de la donación, mientras que las plaquetas solo pueden conservarse por 5 días, y el plasma congelado hasta un año para su utilización transfusional.

Es importante destacar que siempre que se asista a donar sangre se debe concurrir con DNI al centro de donación y desayunar antes de donar.-