Los choferes piden que le paguen la paritaria 2018 y mantienen una huelga por tiempo indeterminado. El Gobierno de Corrientes y las empresas les contestaron con policías que intentaron obligarlos a conducir y una ola de despidos.

En un clima de alta tensión, el conflicto en el transporte urbano de pasajeros de la ciudad de Corrientes se agrava por estas horas. Es que mientras los choferes buscan que les paguen la paritaria 2018, el Gobierno y la empresa presionan.

Primero la policía colmó los galpones de oficiales para que vuelvan a trabajar y reprimió a los conductores que se negaron a salir con los colectivos. La bronca de los trabajadores también se hizo sentir con la conducción de la UTA, personificada en Roberto Fernández, a la que tildan de cómplice de la patronal.



Más tarde se notificó una ola de despidos a la planta de la empresa ERSA, lo que tiró más leña a un fuego que ya está ardiendo en la Provincia.

Se agrava el conflicto con los choferes en Corrientes. Represión policial y una tanda de despidos. Acaban de llegar 17 telegramas. Piden cobrar la paritaria 2018 (con un año de atraso)

Serían en principio un total de 17 los despedidos hasta el momento. "El sector empresarial antes de buscar una solución, desde las pocas personas que están en el sector administrativo están enviando cartas documentos".

En lugar de encontrar una solución, "están agravando el conflicto; tenemos toda una ciudad sin colectivos y ellos se preocupan más por echar a gente del trabajo", se escuchó escuetamente a los delegados en medio de un clima caldeado retratado por el diario local El Litoral.

Lejos de solucionarse, el conflicto se agrava, ahora con casi una veintena de choferes que se quedan sin trabajo.